miércoles, 28 de enero de 2015

TARDE DE “ADIOS Y FERIA”. (Pequeño relato de un hecho cotidiano)







TARDE DE “ADIOS Y FERIA”.
(Pequeño relato de un hecho cotidiano)
El pueblo parecía una hoguera encendida, pleno de luz, transmitía brillo, ganas de aprovechar  la vida a todos sus esencialmente grises moradores. El otoño se estrenaba luciendo zapatos nuevos y camisa “de marca”. Las calles eran un hervidero, la gente se volvía pródiga de forma transitoria, tiraba la casa por la ventana en esos días: era la Feria.
Una vespa blanca con una “ cuadrofrénica” raya azul en el frontal  transitaba mostrando la excepcional belleza del “paquete”, no falta de una chulesca arrogancia niñatera.
-Quieres ir más despacio- le grito ella apoyando la cara en su nuca, acariciando levemente con su pelo parte de su cara-¡nos vamos a caer!
- ¡Si voy parao!,  ¡joder con lo miedosa que se me ha vuelto la niña en Sevilla!, ¡ antes te encantaba que le metiera puño!
- Antes…, tú lo has dicho, antes me encantaban muchas cosas.- musito entre dientes como quién escupe un veredicto de muerte-.
- ¿Qué?, ¿nos vamos a mi Kely?, mis viejos no están ,¡ venga , vamossss!
- No, no me apetece, quiero que tires pa la feria , pero de tirón, ya.
-Vale, vale, “pero no se me enoje” –“gracioséo” el motorista-.
La Piaggio cruzó un  solar, habilitado como aparcamiento, furtivamente, llegando “donde no pueden llegar los coches”, a las mismas puertas de la caseta.
Era la hora punta de la comida. Camareros, pseudouniformados  con pantalones negrogris, por el polvo imperante  y camisas blancas cubiertas de lamparones, gritaban y mal servían en las pequeñas colmenas lúdicas y efímeras donde los “ratas” sufrían por sus bolsillos mal heridos y los “balas” gastaban hasta la dignidad financiando atracones y borracheras ajenas.


El indescriptible, familiar y atronador ruido de los cacharritos amenizaba el tiempo inerte, entre copas, besos falsos y miradas de reojo, que invitaban,                    como una tarjeta a: nos vemos después, donde siempre.
-Mira, tú sabes que hace tiempo que no estamos bien, tú, ¿Cómo te digo?, no maduras. De verdad esto es muy difícil para mi.
- ¿Qué?, ¡que no te escucho!. ¡Manolooo! ¡ un Rives-cola! Manolo que aparte, de un cabronazo “revenío y maleao por” transhumante de feria en feria”, era mago y malabarista, no lo escucho, como aparentaba no escuchar  a ninguno de los que aguantaban la barra para que no se cayera como una tapia sin cimientos, empero, de súbito le sirvió el cubata- ¿Qué decías?.
- Que ya no te quiero, ¡coño!, ¡que me voy!
- ¿Dónde  dices que vas?, ¿Cómo?, ah, ¿a la caseta de tu familia?, vale, después voy yo payá. ¡Quillo! ¡que tiempo hacia que no te veía, tomate algo.
Ella cruzó el umbral respirando calle y llorando libertad con lágrimas de rabia, puntos de sutura que cerraban una herida vieja. El, él se quedó riendo y anestesiado, con un boquete, indoloro aún, en el alma, continuó la parranda, disfrutando, era feliz, sentía la luz   del blanco atardecer del sur, no era consciente de que el amor y la dicha estaban saltando por la ventana.


VIVO POR ENCIMA DE MIS SUEÑOS


Vivo por encima de todos mis fracasos.
Mis pesadillas: el fruto de mi vida,
Lo único que queda, el ansía persistente,
La voz de trueno y lluvia, las flores marchitadas,
La sombra de tu risa pudriendo los ocasos.

Añoro lo que fui, mas no recuerdo cuando,
te abrazaría ahora mismo,
 pero llevo escayolado el corazón,
te besaría aquí, ahora, ¿estás?
¡Ven no huyas de mis tristes labios!

¿Me prestas tu ataúd?,
no hay plazas en el cementerio,
me duelen las encías ..y bailo,
¿En verdad me amaste?
yo empecé a quererte
la noche que me dejaste.
Es bonito amar al horizonte,
Espera, enciendo la luz para olvidarte.
Miró por la ventana y veo gente
En las ventanas…Windows 34.

No me despiertes madre,
déjame tener lo que no tuve;
tus santos están bien,
los tengo iluminados,
ya sabes que no creo…
pero te quiero tanto.

La eternidad es triste…
Y amanece en esta ciudad,
Ya los gitanos encienden las candelas,
Y yo bailo, tiemblo y caigo.

Paco José Gonzáez


Foto: "EL TEDIO ALIMENTÓ LA MUERTE DE MÍ EN TÍ."

El tedio destruyó  la luz de nuestras almas,
quizás te quise tanto, que me olvide de tí.
Tus labios al besar, tus besos al reír,
tus ojos al negar, tú entera, todo en tí.

No supe alimentar al ser que fuiste siendo,
me acomode a tu sombra, me apresure
a viajar al mundo de lo gris.
Miraba tus mañanas, la niebla presagiaba
mis pies huyendo lejos, las bolsas con mis sueños,
 la música expulsada, el muro en crecimiento,
tus manos escapando, mi pena engrandecida,
perdiéndome  a lo lejos, mis gritos silenciosos:
andaba de perfil. Tancredo venenoso, cobarde,
agonizando, miraba... y no me ví.
"EL TEDIO ALIMENTÓ LA MUERTE DE MÍ EN TÍ."

El tedio destruyó la luz de nuestras almas,
quizás te quise tanto, que me olvide de tí.
Tus labios al besar, tus besos al reír,
tus ojos al negar, tú entera, todo en tí.


No supe alimentar al ser que fuiste siendo,
me acomode a tu sombra, me apresure
a viajar al mundo de lo gris.
Miraba tus mañanas, la niebla presagiaba
mis pies huyendo lejos, las bolsas con mis sueños,la música expulsada, el muro en crecimiento,tus manos escapando, mi pena engrandecida,perdiéndome a lo lejos, mis gritos silenciosos: andaba de perfil. 
Tancredo venenoso, cobarde,
agonizando, miraba... y no me ví.

Paco José González

viernes, 23 de enero de 2015









HUMANO CONDENADO

(Soneto fragmentado)





Radiante y cristalino instante
que de amor y luz te sobra espacio, 
no tronques nunca, súbito, en cansancio,
aférrate, feliz, a este semblante.



El alma que se pudre ante los lances,

condena de los dioses, pues, recibe, 
por no saber cuidar lo que percibe,
despiadados , sentencian estos trances.

¡ TEME HUMANO AL OLIMPO TAN LEJANO!...

que Zeus no perdona la tristeza,
en ese corazón tan desalmado.
Son los Dioses derroche de crudeza,

Y el "homo": un roble desojado,
que jamás habita en la certeza,
" Sisifo, ¡eterno abandonado!".







SED DE DICHA

La turbia inexpresión del "bello rostro",
ante el brutal hachazo inexorable.
A tus ojos : ¡un ente inapreciable!.
Humillado y feroz a ti me postro,

Sin embargo me aliento con tu boca,
y respiro el gris aire que te sobra,
Tributo que el amor a mi me cobra,
y todas las heridas ya son pocas.

sentirte, diaria y principal labranza,
y amoroso venero el suelo que tu pisas,
¡nunca huyas de mi!, dulce esperanza.

Si el deleite es sentirte mar de brisas, 
si ausentarme de ti es vana mudanza,
¡dibuja, amada , mi alma con sonrisas!


  Paco José González

jueves, 22 de enero de 2015


ESCUPE LA VERDAD, NO PASA NADA










Caballero con andrajos de armadura desgatada
por los vómitos del tiempo y la parranda.
Clandestino rey de un país desvencijado.
Gritas al viento y la brisa te contesta,
bailas la antigua danza del desterrado
de sí y de los demás, lobo en las estepas
de esta ciudad de piedra, plomo y plata,
en las esquinas rimbombantes de la nada.
Miserable y peligroso llevas navajas sonoras
que al mundo servil le clavas despiadado.
¡Abrázate a la noche en las orillas!.
¡Aúlla tus verdades a la luna aburguesada!,
"Musita" de poetas oficiales y grandiosos,
que componen sus poemas en salas acorchadas,
en el ministerio absurdo del comercio y la palabra.
Sigue, ¡escupe en ese muro de cemento y subvenciones!,
¡micciona sin temor en esa esquina iluminada!
y rie , loco maestro de los muertos bien vestidos,
que seguros de ellos mismos deambulan sin mirar.


Paco José gonzález



miércoles, 21 de enero de 2015

LOS VALLES DEL  TEDIO

Fauces  de un dios desterrado
devoran las crías de los sueños,
 vierte lagrimas de ayer, que limpian,
aterradas,  la sangre futura,
 que brota tibia  e incipiente.

Heridos de libertad y destino
huyen los hombres, derrotados:
metralla en las tardes inertes;
el  tedio avanza y sepulta
los besos “ reservados”,
las caricias prometidas,  
las miradas expectantes,
las sonrisas…disecadas.

Es una nube negra, inmensa.
Es la niebla que ennegrece
el sabor de las palabras,
 el sonido de lo dulce,
gotas amargas , ya mudas.

El viento acribilla la arboleda,
son disparos de nostalgia ,
Y emerge el silencio, sórdido,
como una verdad de mentiras

Preñada.

Paco José González

jueves, 15 de enero de 2015

"Soñar"






Abriste las puertas de una tarde azul,
tan lejana estabas, lejana como la sombra
que me sigue sin hablar, lejana como
las palabras que mueren al nacer.

Caminé, escapé mil veces de mis sueños,
mortajas oníricas e inexorables.
Caminé, repito, quizá arrastrando mi vida,
como un leproso la campana de la muerte,
anuncio exógeno y necesario imperativo
o condena amarga por soñar.

Amé , entonces,cuando pude, sin mirar
la caducidad de las miradas,
que prometen despertares.

 Paco Jóse González




miércoles, 14 de enero de 2015





Dolor truncado en tedio,
angustia desterrada
como espectros condenados
al olvido.

Tú, mirando el mar
y yo, soñando ser la brisa,
que besa lo que quiero.
¿yo? ,perdido  como siempre
en la misma encrucijada,
cambiando lo imposible
por lo perdido.

Amar con la certeza
de no llegar a ti,
de no alcanzar tus ojos
ni acariciar tu alma.

Y tú mirando el mar,
pensando que me amas,
pensando que me sueñas,
que sólo  será un sueño,
que morira mañana.

Se disuelve la vida,
se convierte en nostalgia,
añoranza o cristal,
que la arena hoy empaña.

Y yo ,sientiendo el mar
que azul se hace  suspiro,
sintiendo que tu estas
pisando los senderos
certeros de la nada

Paco José González

martes, 13 de enero de 2015

Mi piel es la tristeza.








Mi sangre no es azul, ni roja ,
 ni dorada, mi sangre es purpura indeleble,
 que nutre mi existir descompensado.
En la baranda del mirador de las nostalgías

observo la ciudad y las ciudades,todas una,
y una ,como todas, encendidas y murientes
en ocasos diseñados por el miedo.
Hileras amarillas encienden avenidas crueles
y mortales de ruido equidistante y cotidiano,
los autos son pequeñas "minividas" en escala,
todo en ellos equivale al pasar por esta senda
tan poblada y a la vez tan desolada,
inexorable tristeza soportable, amortizada,
como un pobre en la puerta de una iglesia,
como un niño de las calles, sin futuro,
como un muerto que se queja del entierro,
como un rico que escapó por la ventana
tras ,atònito, comprobar que la existencia
no se endulza con poder adquisitivo,
como un santo a quien le dicen que no hay "Cielo",
como un perro malcriado, que ya estorba en el verano.
Asi es mi piel,caprichoso conjunto ,que protege
mi alegria profunda,la alegria del sabedor 
que la mañana la inventaron una tarde de "parranda".

(Paco José González)





Insomnio







Zeus cruelmente sonrìe, 
en esta noche sin calma,
Morfeo desata su ira, 
abre el cajón de los miedos.
Mis ojos ,cristal gastado, 
son balas de viejas guerras,
piedras de metal canalla.
Cansancio, temblor, espanto.
Febril como un moribundo,
perdido como una isla,
tan solo como yo mismo
en está noche de fuego
y temblor negro en el alma.

(Paco José González)





NADA 


Parte I



Saber certeramente la verdad.
La incontestable verdad hiriente.
Ni páramos umbríos, 
ni ciénagas terribles,
ni cárceles del alma,
ni sangre por lo amado:
¡NADA!. 


Parte II



Sólo el dolor ahuyenta al hombre
de buscar el olvido inexorable.
Dolor como arma de la vida,
animal escaramuza,
en pos de lo perpetuo:
¡NADA!.

Parte III



Surcamos mares de quimera enmohecidas
con una ilusión impuesta... implantada.
Deambulamos por caminos circulares
y calles con un muro por salida:
¡NADA!.

Parte IV






Ya, ni lloro ni sonrío,
murió en mí la carcajada,
ni por dentro ni por fuera quedan lágrimas.
solo una pesadumbre
desde la sien hasta mis pisadas:
NADA.

Paco José González







viernes, 9 de enero de 2015

NACE MI POESIA






Nace mi poesía de donde nunca estuve,
del lobrego y siniestro lugar donde
los hombres entierran sus promesas,
sus risas y sus besos, lugar aquel
de donde nadie vuelve, quizás, ubicado
en las intemporales aguas de la soberbia,
en las mazmorras del odio insuperable,
en el purgatorio inexorable del hombre
y sus labranzas bastardas y prohibidas.
Nace mi poesía también del tiempo azul,
de las miradas limpias, de las caricias
leves.
Nace mi poesía, en fin, de todo aquello
que crea la identidad en la que me protejo.

Paco José gonzález

jueves, 8 de enero de 2015

"SOÑANDO ITAPUA"






                          A Vinicius De Moraes,"O POETA"


Belleza en la arboleda,
que se arranca a sambar,
meciendo el horizonte,
haciendo que lo bello
calme de azul  el mar,
las tardes y las horas,
los vientos acechantes,
la pena omnipresente,
el horizonte incierto,
las llagas del pasado,
la pena atemporal.

Belleza en el ensueño
mecido por la brisa
de los acordes mágicos,
de los presagios ciertos.

Belleza en la quietud
del alma ensimismada,
preñada de esperanza,
que alivia el batallar,
en las jornadas tristes,
en la tediosa lucha,
que es trampa cotidiana,
recuerdos de vivencias
que nunca volveran.

Belleza en el olvido,
 belleza frente al mar,
 parado como el tiempo,
que no quiere pasar.
Belleza en la belleza,
belleza en la nostalgia,
que exi¡ste por ser bella,
tranquilidad perpetua,
felicidad efimera,
que al cielo ha de volar.


Paco José González








NOSTALGIA MARINERA ( A RAFAEL ALBERTI)

(Romancillo libre)



   

Va   muriendo una gaviota
surcando la tierra adentro,
cruza los cielos de España,
lleva un mensaje de vida,
salobre de brea y viento,
mensaje de agüita clara,
una perlita salá:
"la voz de un poeta sacada del mar",
poeta  que ve la muerte,
si no  oye en las caracolas , 
a los navegantes muertos.
Maldice su mala suerte,
tal lejito de las olas,
tan cerca del temporal
¡Oh Mi Virgen del Carmelo!
¡dale al poeta un cantar!.

¡oh Sierra de Guadarrama!,
oeceanito madrileño,
en tus orillas de pino,
se están muriendo la brisa
y el aroma de LOS PUERTOS
Tuberculosis del alma,
sangre por fuera y por dentro,
sangre roja de la tisis,
sangre negra del exilio,
sangre gris de los recuerdos.
LA BAHIA...tan lejana,
EL VAPORCITO...tan lejos,
del Puerto a Cadiz:¡SILENCIO!.
¡ Oh cárcel de Guadarrama¡,
presidio de un marineo.

Paco josé gonzález




"Miedo a ser feliz"









Permanecer seguro hubiese deseado,
tras la niebla de la angustia y el olvido,
cortina protectora donde  esconder
el miedo de cristal y tiempo turbio,
seguro así de los envites de la vida.

Vocacional exiliado de la risa y la ternura,
buscador de oscuros callejones bañados
por el llanto frio de la derrota conquistada.

Cobardía absoluta y cotidiana,
negación del más leve movimiento
hacia la luz cegadora del amor.

Permanecer seguro, digo, tras la paz
moribunda en los estanques.

Mas no debió ser perseverante la daga,
que empujaba mi destino, cual Neptuno
deprimido, no , mayor ha sido pues
el empuje de tu piel y tu pasión,
olas disidentes que me arrastran
dulcemente al existir.

Paco José González






Me declaro culpable








Me declaro culpable,

Culpable de escupir

Contra el busto de bronce

de las buenas maneras.



Me declaro culpable,

culpable militante

de la culpabilidad.

 Culpable   de acosar a las sombras ,

que acechan desde pulpitos muertos,

conductores terribles

de rebaños vencidos,

asesores sin sexo, demoniaco

conjunto, salerosos sin gracia,

buena gente podrida,

prescriptores de muerte,

vendedores de olvidos

con un" bajo interés",

“hipotecas de almas"

 en" mercados futuros”.



Me declaro culpable

de adorar la verdad

y detesto a los buitres´

que te comen a besos

y te invitan a fiestas

y te ofrecen “vacio”.



Me declaro culpable

de no ser lo esperado,

de perderme a diario,

de encontrarme distinto.

Me declaro culpable,

Me declaro exiliado,

Me declaro prohibido.


Paco José González



Mentiras Cotidianas









Llamar quisiera "algo", al lugar
donde habita la quimera,
donde, empecinado,
rastreo las huellas que dejé.
Llamar quisiera, digo,  realidad,
a la verdad de quienes
repudian mi existencia.

Llamar valor a sus dentelladas
de alimañas venerables.
Llamar quisiera, reitero,
coherencia a las conductas,
que brillan para ocultar
la ponzoña, que preña
su intención.

Llamar quisiera mío
a lo poco que me dieron
o cogí alguna vez
de forma improcedente,
a las mañanas de miedo,
a las tardes de angustia,
al querer morir después
de las dos ,y morirme, sin querer,
pasadas las diez.

Lamar quisiera "la verdad"
al discurso de la "cohorte",
"senadores" unidos
por el odio que provoco
en el conjunto,
que hacia mi dirigen sus dagas.
¿También tú, Bruto?

Llamar quisiera
a las cosas por su nombre,
valorar  “ a las gentes
por  lo limpio de sus voces”,
y vivir más allá de la frontera
donde las paredes
llevan el color rojizo
de mi alma.
Libre de mí  cuando me aferro,
libre de mí cuando marcial,
reemprendo la contienda.
Libre de mí cuando tiemblo,
libre de mí y de mis sombras.
Libre, sólo libre,  cambiándome
de brújula, mudándome de "sueño".

Paco José González