sábado, 28 de marzo de 2015

Siento tu sombra profunda







La tarde cae, como una vida,
como todas las vidas ,que se apagan
y descansan sin la luz ,
sin las ganas y las ansias,
sin los sueños ni las prisas
por sentir que se está vivo.
Mueren las vidas amadas
y en un despertar terrible
grito de dolor y desconfianza.
He vuelto y nadie me espera,
la casa está vacia y desgarrada,
los muebles agonizan en silencio,
y en el patio, ayer azul, sólo tu sombra
profunda y oscura como un nicho,
sepulcro de lo amado.
La tarde cae y no creo en la esperanza,
ni en la risa de los niños, que se fueron,
como  la lluvia calle abajo,
como tu sonrrisa y mis latidos
al mirarte.
Cae la tarde, se adivina el plomo ,
acechante y triunfador,
expectante como fiera en plena caza,
como las heridas de muerte,
como un dia sin música,
como un diagnostico terrible,
como el odio,que adivino
en las sombras de mi amor
sobre tu cara.
Paco José González
 

EL ASTRONAUTA TRISTE




Me aferro a la tristeza, cobarde cosmonauta,
en esta nave extarña  que va cruzando el tiempo,
mi vida queda atrás como un planeta ajeno.
La soledad me abraza en esta noche eterna.
Sin rumbo ,  esta misión, tiene un destino: "Muerte",
 y sueño con la vida y miro las estrellas.
y pienso en los millones de besos y sonrisas,
que ya no están allí , como mis  anhelos,
que hibernan sin futuro, inertes como dios
temblando como un niño inmerso en una guerra
donde perdió los sueños.
 

Paco José González
JUANA 
                                                      pronto hará dos años que el mundo es más triste
Toda la vida temiendo sin ti la vida.
De niño lloraba aterrado al no verte,
al llamarte y no escuchar tu voz,
al mirar y no sentirte a mi lado.
Las mañanas en ti empezaban,
el aire era tu mirada, y, aún sigo
sacando mi brazo entre los barrotes
de la cuna para acariciar tu mano,
aún tu respirar tranquiliza mi alma.
¿Mi alma?, donde está ya mi alma.
Sin ti sigo viviendo, sigo luchando
por tener fuerzas para luchar,
amaré y sonreiré ,seguro,
"El espectáculo debe continuar",
mas, yo no soy el mismo que era antes,
me miro en el espejo y me parezco,
pronuncian mi nombre y contesto,
empero, he muerto levemente y para siempre,
porque tu ausencia es el hueco,
la grieta por donde entra el frío del olvido,
y se irá derramando inexorablemente mi vida,
como todas las vidas de quien pierde
el origen de su vida.

                                                                       Paco José González

miércoles, 25 de marzo de 2015


"CALA FUSTERA"

 

...los barcos cruzan océanos, son dioses de los mares, pero acaban siendo madera o acero de olvido.

 
 
 
 
 

 

Como un buque que hundió el tiempo
y varado permanece al arbitrio
de mareas y temporales.
Insigne velero cuyo casco
capas de vida y muerte son,
acumuladas en travesías inmensas.

 

Así, timón y hélice  inertes,
observado y a su vez observando
el devenir vacuo de la humana especie.
Así como un ciprés, vigía del olvido.
Así concibo el existir, sin acritud
ni odio almacenados.
Asi ,nutriéndome de la belleza
cuando asoma,
sintiendo que perderse entre quimeras
querer surcar océanos es.
                                                

                                                     Paco José González

sábado, 14 de marzo de 2015

 

NO ENTIENDE MI ALMA NI MI PECHO







 
Araño, enloquecido, un muro de cristal
Y mis uñas son espuelas que me clavo,
La sangre de mis manos son mis sueños
Y soñar es saber que me desángro.
¿Cuántas muertes se tejen si respiras?.
¿Cuánto odio nos cabe en un suspiro?.
¿Cuánto?... mejor digamos: ¿Cuándo?
 
Enciendo pesadillas, son luces de otro faro.
A la mar reclamo su violencia
de olas rabiosas , que me cubran,
naufragio que ya fue crepúsculo
en todas las orillas de mi espanto,
desesperado como la verdad,
como documentos extraviados,
amortajados como cartas
que mueren de un disparo.
 
¿Sollozar?, no imploraré jamás,
no entiende mi alma ni mi pecho
de reencuentros ni perdones impostádos.
He vuelto al mundo inexistente
Y aúllo como un gato en un tejado,
condenado a lunas de neón,
carentes de añoranza y de misterio,
"tan libre"…para siempre,
como el surco y el arado.
 
Paco José González


miércoles, 11 de marzo de 2015

HOMBRES QUE SON Y HOMBRES QUE ESTÁN





 
Al borde del acantilado moran los presos,
de la cárcel sin rejas, la prisión del adentro,
excluidos del sueño, que la Criatura parió.
Son muecas absurdas como sonrisas,
como leves mugidos de dolor inapreciable,
Insoportable como todo lo vano,
como todas las transacciones epidérmicas
de amor por residuos etéreos…
en los mercados oscuros, en el “barrio del tedio”.
 
En la intensa colina, en la orilla del mar:
“ más dolor que materia”,
gritan de alivio los hijos bastardos
del sol y su imperio…
sólo seres de sombra , destructores conversos,
fabricantes de estigmas, talladóres de cruces,
cazadores furtivos de mi voz en tus besos.
 
Paco José González


martes, 3 de marzo de 2015



DIAS LEJANOS, DONDE HABITO


                                          
  ...hubo un tiempo en que luche por ser verdad.

Tú y entre, acaso, el amor, sólo silencio,
este muro de sombras y distancia,
esta casa tan llena si no estás,
tristeza, hurgando en mis cajones
tan vacios...
este sol que nunca sabe a mar,
todo pretérito perfecto, estructural,
como la mano de un padre imaginario
o la suave caricia de unos hijos,
que mamaron de otros senos,
que brotaron de otro vientre,
si, así, brota y mama mi esperanza,
allí en las preciadas vidas de
otros seres, amantes y virtuosos,
plenos de luz, de azul sentir...
tan lejos el panel de sombras,
idas...
muro de un colegio inhabitado
o bien morada de mi en potencia:
distante extrema de mis actos
y mis días.

PACO JOSÉ GONZÁLEZ 
Principio del formulario



lunes, 2 de marzo de 2015

ERBIO EN LAS ENTRAÑAS
 
" Nunca la oyes hablar, sólo habla contigo y nadie más, 
nada puede sufrir, que él no sepa solucionar.
 Temor, alcohol de quemar,
pon tus manos a volar o en tus ojos el terror.
Azul, vuelve a reflejar y fundido con el sol
reina un sueño con sonido a mar. Se dejaba llevar.."

(Antonio Vega)

 
 
 
 
 

Compulsivo y gris legado de los dioses vencidos,
alas que preñan de abismo los cuerpos inertes
hundiendo sus horas, penumbras de tardes silentes,
a la sombra eterna de irrecuperables labios,
truncados en flores , que guardan, tristes y perdidos,
poemas eternos como vulgares deseos incipientes,
de tan dolientes bocetos indelebles con trazos heridos,
primigenia forma, plena de sentires y pesares turbios.
 

Erbio es mi interior, ora incandescente,
ora remanente, ¡ mineral fundido!.
Locura y trasiego , por “La Rabia” ungido
en las oquedades vacuas de presente,
huérfanas de dicha, placer y futuro,
Infierno emergente, del alma el rugido.
 
Paco José González